Cómo preparar la piel para el bronceado

En verano los rayos solares se convierten en uno de los mayores enemigos de nuestra piel. La llegada de las altas temperaturas nos indica que debemos empezar a prestar especial atención a la dermis y prepararla para conseguir un bronceado natural y saludable.

Las exposiciones al sol en horas punta, cuando las radiaciones solares son más agresivas, pueden provocar consecuencias irreversibles en la piel como quemaduras, manchas, arrugas u otras lesiones. Con la exposición solar, las células cutáneas se dañan y la piel se vuelve más vulnerable, perdiendo flexibilidad y elasticidad. Una sobreexposición a los rayos infrarrojos del sol provoca un estrés oxidativo que causan una ruptura del colágeno de la piel y una disminución de la producción de elastina.

La luz solar contiene una gran variedad de radiación, la cual incluye la luz visible, la infrarroja y la ultravioleta (UVA y UVB). La función de la melanina, pigmento que se encuentra en algunas células del cuerpo y responsable del color de la piel, ojos y pelo, es la de proteger a las personas de los rayos ultravioletas (UV), que pueden llegar a dañar el ADN de las células. Así pues, el bronceado es la forma en la que el cuerpo se protege de la radiación UV. Se trata de un mecanismo de defensa de la piel que ejerce un efecto de filtro de rayos UV.

Es importante dedicar especial atención en preparar la  piel, sobretodo después de los meses de invierno, para afrontar de la mejor manera los primeros rayos de sol.

Consejos para antes del bronceado

Las recomendaciones del los especialistas para conseguir un bronceado uniforme y aforntar los primeros rayos de sol se resumen en los siguientes consejos:

– Es importante exfoliar la piel y eliminar todas las impurezas. De este modo, nos desharemos de las células muertas y dejaremos espacio para la piel nueva.

· Una vez libre de impurezas, debemos hidratar la dermis en profundidad, aportando suavidad, luminosidad y abriendo los poros de la piel.

· Cuidar el organismo aumentando el consumo de alimentos ricos en licopeno, betacaroteno y vitamina C como la zanahoria, la sandía, la naranja o el tomate. Éstos estimulan la síntesis de la melanina y ayudan a adquirir un bronceado más uniforme.

· Se recomienda un acercamiento gradual a los rayos UV. Las primeras exposiciones al sol deben ser progresivas; para ello, es recomendable añadir unos minutos de sol, entre 10 o 15 minutos, a la rutina diaria.

Agueda Orozco

Acerca de Agueda Orozco

Profesional con gran experiencia en la edición de revistas profesionales de peluquería y estética, organizadora de certámenes profesionales y creadora del blog Beauty Today.
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