Nutrición y piel

 

El déficit de algunos nutrientes en nuestra dieta, como ciertas vitaminas o los aceites grasos esenciales, afectan a la calidad de nuestra piel.

Foto tomada de la fuente

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La piel es el mayor órgano del cuerpo, mide entre 1,5 y 2 m². Entre sus funciones está la de protegernos frente a las agresiones externas y los microorganismos patógenos, la termorregulación, la impermeabilización, la absorción de radiaciones ultravioletas, la producción de vitamina D o mantener el balance hídrico del organismo.

La dieta tiene un papel importante en muchos trastornos de la piel. Ciertos déficits nutricionales o excesos se asocian a patologías concretas. Te indicamos algunos de los más comunes y en qué alimentos encontrarlos para evitar que ocurran:

  • El déficit de vitamina B12: puede provocar hiperpigmentación en la piel, esas oscuras manchas que salen sobre todo en cara, espalda y manos. Los huevos, la carne de ternera y aves, los lácteos o los mariscos contienen esta vitamina.
  • El déficit de vitamina C: da lugar a defectos en la formación del colágeno y aumenta la vulnerabilidad de la piel, provocando envejecimiento cutáneo. ¡Ojo!, que si lo consumimos en exceso también es malo. Puede producir enrojecimiento y prurito. Las frutas frescas, en especial los cítricos, y las verduras contienen esta vitamina.
  • Déficit de vitamina A: Esta vitamina repara los tejidos del organismo y ayuda a mantener la piel, dientes, cabello, uñas y huesos en buen estado. Si no consumimos el mínimo recomendado nuestra piel estará seca y arrugada, tendremos el cabello frágil y crecerá de forma lenta o las uñas se nos romperán con facilidad. La encontramos en los vegetales de color verde, rojizo, amarillo o naranja. También en el pescado azul, la mantequilla o la yema de huevo.
  • La vitamina E: es un antioxidante que protege y ayuda a mejorar el tejido celular y contrarresta con eficacia el envejecimiento. Se encuentra en aceites vegetales y en el germen de los cereales integrales.
  • Déficit de ácidos grasos esenciales: Nuestro organismo no puede sintetizar por sí mismo estos ácidos grasos, omega 3 y omega 6, y debemos incorporarlos a través de la dieta. La falta de omega 3 puede provocar piel seca, manos envejecidas, talones estriados, manchas, escemas, pelo seco inmanejable, uñas blandas o problemas de cicatrización. El exceso de omega 6, algo habitual en nuestros días, puede provocarnos un envejecimiento prematuro, dañar la estructura del ADN, entre otros efectos nocivos.  El omega 6 se encuentra en carnes rojas, huevos, pollo, productos lácteos, aceites de soja, de oliva, de maíz, de girasol, cacahuetes, semillas de algodón y fibra de arroz. El omega3 en salmón, sardinas, salvia, semillas de lino o de cáñamo. La relación más adecuada de consumo es de 3 raciones de omega 6 por 1 de omega 3.
  • Déficit de niacina: Se encuentra abundantemente en la naturaleza (brócoli, tomates, zanahorias, patatas dulces, espárragos, legumbres o nueces). La falta de esta sustancia puede causar pelagra.
Fuente: https://centradaenti.es

Acerca de Agueda Orozco

Profesional con gran experiencia en la edición de revistas profesionales de peluquería y estética, organizadora de certámenes profesionales y creadora del blog Beauty Today.
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