DESCUBRIMOS LOS BENEFICIOS DEL MICRODOSING

La aplicación a diario de productos con bajos % de activos como el retinol o los ácidos, reduce posibles irritaciones manteniendo sus beneficios.

Todo lleva su tiempo, y cuando hablamos de cosmética, la constancia suele suele dar mejores resultados que el uso puntual de productos con un porcentaje alto de activos.

En este contexto, surgen nuevos conceptos en el sector a tener muy en cuenta y uno de ellos, es el Microdosing. Una nueva tendencia en la cosmética que consiste en aplicar  productos fuertes en formulación con ingredientes potentes como los ácidos exfoliantes, el ascórbico o retinol, comenzando a administrarlos en dosis bajas pero lo suficientemente efectivas para que sea poco probable que se produzcan efectos adversos en nuestra piel, como puede ser irritación, descamación o sensibilidad.

En muchas ocasiones el consumidor se deja llevar por las tendencias y los productos más afamados, como es el caso de la popular vitamina A o los ácidos exfoliantes.

A esto se le suma que hay una clara tendencia a sufrir lo que determinadas expertas denominan como impaciencia o ansiedad cosmética.

¿Somos impacientes los consumidores?

Los profesionales hablan de dos tipos de consumidor de belleza: por un lado, aquellos que siguen una rutina continuada y de mantenimiento, frente a otros que tienen una preocupación específica y buscan soluciones, en la mayoría de los casos, inmediatas. El problema surge cuando acuden a la ayuda de cosméticos y no dan margen para conseguir sus efectos.

¿Cuánto tiempo hay que esperar hasta ver resultados?

Lo normal es esperar alrededor de cuatro o cinco semanas para empezar a ver los efectos de un principio activo, aunque esto variará según la edad, ya que personas de más de 50 años suelen tardar una o dos semanas más. Del mismo modo, dependerá de cada principio activo en concreto.

Hay principios activos de efecto inmediato, como los alfa y betahidroxiácidos, que desde el inicio revelan una piel con menos imperfecciones, mayor luminosidad y mejor textura. Sus beneficios son además acumulativos y, tras unas cuatro semanas, se aprecia una menor tendencia a las imperfecciones, así como una reducción en las arrugas o finas líneas. Lo mismo ocurre con el DMAE, el principio de moda. En el acto se aprecia cómo tensa el rostro haciendo un efecto reafirmante, sensación que se incrementa con el uso.

También la niacinamida tiene ese efecto inmediato y a largo plazo. Inmediatamente, notaremos cómo calma la piel. A largo plazo veremos cómo mejora el tono de la piel y previene los procesos inflamatorios.

Asesoramiento: Estefanía Nieto, directora técnica de Omorovicza. Elisabeth San Gregorio, directora técnica de Medik8 González, directora de educación de Perricone MD. Bella Hurtado, directora técnica de Boutijour.

Acerca de Agueda Orozco

Profesional con gran experiencia en la edición de revistas profesionales de peluquería y estética, organizadora de certámenes profesionales y creadora del blog Beauty Today.
Esta entrada fue publicada en Bienestar, Cosmética, Medicina estética. Guarda el enlace permanente.

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada.