¿CONOCES EL BLUES DE NAVIDAD?

La depresión blanca o blues de Navidad se trata de un estado de ánimo negativo que nos invade en las fechas navideñas y que además afecta a nuestro físico.

La depresión blanca o blues de Navidad define una condición psicológica marcada por el desánimo, la negatividad y el abatimiento durante las fiestas navideñas. En esta época del año solemos pensar en nuestros familiares que se han ido y nos sentimos más solos que nunca.

Hacia mediados de Noviembre y cada vez antes comienza la cuenta atrás para que lleguen las fechas más deseadas y odiadas a la vez: las fiestas de Navidad. Las cenas, comidas y un sinfín de planes comienzan a aparecer en tu agenda de Diciembre, lo que puede despertar una sensación de estrés y ansiedad.

Este tipo de depresión blanca o blues de Navidad afecta a un buen número de personas. La llegada de la Navidad no siempre es motivo de ilusión, alegría o ganas de fiesta. En ocasiones, surge en nosotros una melancolía indefinida, un desánimo constante y una sensación de desánimo que contrasta con muchos de quienes nos rodean.

Al contrario de lo que se cree, esta afección no solo afecta a nuestro estado anímico, en casos extremos también puede reflejarse en nuestro físico o incluso en consecuencias estéticas como la caída del cabello, aparición de acné, arrugas o piel apagada.

El estrés o la ansiedad puede llegar a afectar a nuestra salud ya que, si la sufrimos de forma continuada, hace que los niveles de cortisol permanezcan elevados. Entre otras funciones, el cortisol se encarga de inhibir el sistema inmunológico por lo que no es extraño que notemos como nuestro aspecto se resiente.

La depresión blanca o blues de Navidad puede equipararse a un agotamiento emocional, una experiencia en la cual la persona siente que no tiene la capacidad suficiente para afrontar el día a día a nivel psicológico.

¿Cómo reconocerla?

  • Te encuentras nervioso o irritable la mayor parte del día.
  • Sientes con cierta frecuencia dolores de estómago, espalda, cervicales o cabeza.
  • Tienes problemas de concentración y sensación de pérdida de memoria.
  • Falta de motivación o bajo estado de ánimo bajo.
  • Tienes problemas para conciliar el sueño.

Si es así, tienes que poner remedio lo antes posible.

  • Haz un pequeño balance del pasado año. Seguramente no te ha ido tan mal.
  • Plantéate nuevos retos para el año próximo. Algo que te ilusione.
  • Durante estas fechas no te fuerces a hacer cosas que te desagradan (regalos, comidas familiares, citas eludibles, etc). Los que te aprecian lo comprenderán.
  • Valora tú mismo tu situación emocional y si lo crees oportuno, no dejes de solicitar ayuda especializada.

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Acerca de Agueda Orozco

Profesional con gran experiencia en la edición de revistas profesionales de peluquería y estética, organizadora de certámenes profesionales y creadora del blog Beauty Today.
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