LA ALOPECIA FEMENINA, ¿UN PROBLEMA ESTÉTICO?

El impacto psicológico de la alopecia femenina es una realidad que va mucho más allá de la estética, con una importante carga emocional y social estigmatizada por la propia sociedad, que llega a causar trauma, temor y vergüenza, afectando en lo personal y lo profesional.

El 90% de las mujeres españolas padece algún problema de caída capilar a lo largo de su vida. Mientras a calvicie del hombre es vista por la sociedad como algo normal e incluso se asocia a una alta virilidad, la alopecia femenina se asocia a enfermedad, no siendo bien vista ni siquiera por la propia paciente que, lejos de acudir rápidamente al especialista, opta por esconderlo mediante prótesis capilares o extensiones.

Uno de cada tres pacientes de trasplante capilar en España es mujer. Del total de pacientes trasplantados en todo el mundo, un 14,2% son mujeres. Cifra que ha aumentado un 25% en los últimos años, y que va en alza.

 La alopecia femenina es un problema estético que, a pesar de afectar a millones de mujeres sin distinción de etnias ni clases sociales, supone un verdadero estigma social. Tema de rigurosa actualidad tras el incidente protagonizado por Will Smith durante la 94.ª edición de los Óscar y su reacción ante el inapropiado comentario de Chris Rock hacia Jada Pinkett Smith, comparando su cabeza rapada con ‘La Teniente O’Neil’.

Si nos vamos a los datos oficiales sobre alopecia, tan solo en España un 42,7% de personas la sufren, con un 62% de hombres y un 25% de mujeres, situándonos en el segundo puesto del ranking tras la República Checa. Uno de cada tres pacientes de trasplante capilar en España es mujer. Del total de pacientes trasplantados en todo el mundo, un 14,2% son mujeres.

Así como la calvicie y el trasplante capilar en el hombre ha dejado de ser un tema tabú, en la mujer continúa siéndolo, asignatura pendiente ya que las mujeres también tenemos que lidiar, cada vez más, con la pérdida de cabello. Un problema que puede derivar en problemas psicológicos y pérdida de autoestima, afectando en el terreno personal y profesional. El impacto de la alopecia se sufre con mucha más intensidad en la mujer que en el hombre.

Afortunadamente, en España podemos presumir de tener los tratamientos más punteros en manos de los mejores profesionales especializados, con soluciones no invasivas y mínimamente invasivas que ofrecen excelentes resultados, cada vez más naturales, rápidos y duraderos. Existen varios tratamientos y no todas las alopecias son aptas para un trasplante, cada caso es único. Hasta el 10% de los trasplantes capilares fracasan por un mal diagnóstico dermatológico previo. Los expertos insisten en la necesidad de acudir a profesionales acreditados con experiencia, de ello dependerá el éxito de la intervención.

¿Existe diferencia entre la alopecia masculina y femenina?

La calvicie o alopecia androgénica sigue patrones evolutivos diferentes tanto en hombres como en mujeres. Mientras que, generalmente, en los hombres suele iniciarse en áreas concretas como las entradas o la coronilla, en las mujeres sigue un patrón más difuso, afectando inicialmente a la zona de la raya y posteriormente a toda la zona superior del cuero cabelludo, si bien en muchos casos conservan la línea de implantación frontal.

¿Qué es la alopecia femenina, qué la provoca y cuántos tipos hay?

El pelo es sensible a muchos factores entre otros hormonales, por lo que en la mujer un hecho tan fisiológico como, por ejemplo, la menopausia, afecta. Debemos distinguirla del efluvio o caída de cabello, donde perdemos el tallo o cabello sin que haya en ningún caso repercusión a nivel de la integridad de la unidad folicular.

Son múltiples los factores que provocan alopecia en la mujer y que definen los tipos que existen. Desde hormonales, autoinmunes, fruto del estrés, de una mala alimentación, el tabaco y el alcohol… Una forma sencilla de clasificarlas sería diferenciar entre alopecias cicatriciales y no cicatriciales. Las alopecias cicatriciales englobarían aquellas enfermedades que afectan a la unidad folicular destruyéndola y sustituyendo la misma por tejido fibroso. Son muy comunes en la mujer y entre ellas nos encontramos la alopecia frontal fibrosante y el liquen plano pilar.

En cuanto a las alopecias no cicatriciales, se encontrarían como más comunes la alopecia androgénica, de carácter hereditario que se transmite de madres a hijos y que está relacionada con la sensibilidad a la hormona testosterona. Es la alopecia más común por excelencia, tratable y operable. Otra alopecia no cicatricial muy común es la alopecia areata, que está íntimamente relacionada como hemos podido comprobar en los últimos estudios con sucesos estresores.

¿Un problema mucho más psicológico que físico, especialmente si hablamos de mujeres?

Así es. Para la mujer, la pérdida de pelo supone más un problema psicológico que físico. La calvicie del hombre es vista por la sociedad como normal e incluso de alta virilidad. En cambio, la pérdida de pelo en la mujer se asocia a enfermedad, no siendo bien vista por la sociedad, ni siquiera por la propia paciente que, lejos de acudir rápidamente al especialista, opta por esconder la enfermedad mediante prótesis capilares o extensiones que disimulen la pérdida de densidad.

De hecho, cuando tratamos una alopecia femenina nos encontramos con pacientes muy afectadas psicológicamente por la pérdida de cabello, teniendo que llevar a la par un tratamiento médico y psicológico. Falta de autoestima, seguridad, miedo, tristeza y depresión son los síntomas que más comúnmente vemos en la consulta.

¿Se nos cae más el pelo ahora? ¿Por qué?

La incidencia de la alopecia ha aumentado en los últimos años en las mujeres. Ello es debido a que la carga de estrés que soportan muchas mujeres es mayor, lo que conlleva que alopecias que no se manifestaban espontáneamente porque no tenían suficiente carga genética para expresarse clínicamente, ahora si lo hacen, ya que ese estrés que sufren hoy actúa como desencadenante.

Asimismo, hay que recalcar que la caída de pelo en las mujeres puede ser temporal, provocada por factores externos como el embarazo, determinados medicamentos, desarreglos hormonales o una situación temporal de estrés. Pero cuando se desarrolla una alopecia androgénica de patrón femenino, el cabello que se ha perdido no se recupera. Es en estos casos cuando el trasplante es la única solución definitiva que existe para recuperar el pelo de forma permanente, siempre que se tenga una buena zona dadora.

Asesoramiento: Dra. Cristina Morante, Jefe de la Unidad de Tricología e Implante Capilar de IML -, Dr. López Bran, IMEMA .

Acerca de Agueda Orozco

Profesional con gran experiencia en la edición de revistas profesionales de peluquería y estética, organizadora de certámenes profesionales y creadora del blog Beauty Today.
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